Un archivo sostenido por personas
Serenissima no es una empresa turística ni un aparato institucional. Es un archivo abierto sostenido por gente que ha dedicado décadas a defender la memoria, la lengua y la autodeterminación del pueblo veneto. Empezamos por la figura más antigua y coherente de ese hilo: Nereo Garbin.







Archivo personal Nereo Garbin — reproducido con permiso.
Nereo Garbin
Nereo Garbin es una de las voces históricas del venetismo, el movimiento que reivindica la identidad, la lengua y la autodeterminación del pueblo veneto frente al relato nacional italiano posterior a 1866. Su trayectoria atraviesa tres capítulos poco contados fuera del Véneto: la objeción de conciencia contra el servicio militar obligatorio, la fundación del partido Union del Popolo Veneto (UPV) en 1987 y la defensa cultural de la memoria de la Serenissima.
Objetor de conciencia
En la Italia de los años setenta, la objeción de conciencia al servicio militar todavía no estaba plenamente reconocida: la ley 772 llegó en 1972 y su aplicación real, sobre todo en el Véneto, fue lenta y conflictiva. Garbin pertenece a esa primera generación de objetores venetos que aceptaron el precio personal —procesos militares, condenas, cárcel— para forzar el reconocimiento legal y político del rechazo a las armas. Su noviolencia no era una postura abstracta: se articulaba con la crítica al Estado centralista italiano y con la reivindicación explícita de una identidad veneta pacifista.
Fundador de la Union del Popolo Veneto (UPV, 1987)
La Union del Popolo Veneto nació el 23 de noviembre de 1987 en Vicenza, en el estudio del notario Giuseppe Novello, a partir de un grupo de autonomistas y federalistas venetos que rompían con la deriva de la Łiga Veneta. Sus objetivos declarados: autonomía plena del Véneto, transformación de Italia en un Estado federal, defensa de la identidad y la lengua veneta, e integración en una Europa de los pueblos. El símbolo original era el León de San Marcos in moleca sobre la bandera europea. En el I Congreso de Roncaglia (13 de marzo de 1988) el movimiento se articuló como red territorial con nueve sedes físicas y una fuerte presencia en la calle: recogida de más de 50.000 firmas para el Estatuto especial del Véneto, el cartel «Né schiavi di Roma, né sudditi di Milano», y la entrada en la Alianza Libre Europea (ALE) junto al Partito Sardo d'Azione y la Union Valdôtaine.
Garbin es reivindicado en la memoria interna del venetismo como una de las figuras impulsoras y fundacionales de la UPV. La lista notarial de socios firmantes del acta constitutiva de 1987 recoge ocho nombres (Pellizzari, Donadello, Binotto, Sartore, Rigo, Bettanin, Boscato, Beggiato); la vinculación exacta de Garbin —firmante, promotor, dirigente posterior— requiere consulta directa del acta y del archivo del movimiento, que estamos incorporando.
Defensa cultural y memoria veneta
Cuando la UPV se apagó a mediados de los años noventa —absorbida por el magnetismo de la Lega de Bossi y por una ley electoral hostil a las minorías—, Garbin continuó como voz activa del venetismo cultural: recuperación de la memoria de la Serenissima como república, no como decorado turístico; defensa del véneto como lengua propia; crítica al relato monárquico-italiano que redujo once siglos de instituciones a una postal.
Exposiciones sobre la Guerra Civil española en Italia (años 70‑80)
Antes de instalarse en Cataluña, Garbin dedicó más de una década a divulgar en Italia la memoria de la Guerra Civil española (1936‑1939). Organizó y comisarió una larga serie de exposiciones documentales por ciudades del Véneto y del norte de Italia —entre ellas varias en Padova— con carteles republicanos originales, fotografías de los frentes de Aragón y Cataluña, prensa de la época, materiales de las Brigadas Internacionales (incluida la aportación italiana de los Garibaldini) y testimonios de antifascistas exiliados. El objetivo era doble: rescatar del olvido la solidaridad italiana con la República española y establecer un puente político y cultural entre el antifascismo veneto y la memoria democrática peninsular. Esas exposiciones fueron, de hecho, el primer vínculo estable de Garbin con Cataluña.
1992 — traslado a Cataluña y Garbin i Associats
En 1992, año olímpico y de reapertura internacional de Barcelona, Garbin trasladó su residencia y su actividad profesional a Cataluña. Desde la consultora Garbin i Associats trabajó como asesor estratégico de directivos y empresas con proyección italo‑catalana y colaboró de manera continuada con la Cambra de Comerç en misiones comerciales, formación de cuadros y proyectos culturales de puente entre el Véneto, Italia y Cataluña. Su perfil combinaba tres capas poco habituales: conocimiento del tejido industrial veneto, red institucional italiana y lectura política del hecho nacional catalán, lo que le permitió operar como interlocutor cultural además de consultor económico.
Giotto i els seus temps — Palau del Tinell (Barcelona)
El proyecto de mayor escala pública de Garbin en Cataluña fue la exposición «Giotto i els seus temps», celebrada en el Palau del Tinell de Barcelona. La muestra reunió obras originales de Giotto y de su círculo trecentista traídas desde colecciones italianas —tabla, fresco desmontado, códices iluminados y piezas de orfebrería litúrgica— con un aparato didáctico sobre el paso del Duecento al Trecento, la Padova de la Capilla Scrovegni y la circulación mediterránea de la nueva pintura. La exposición superó los 60.000 visitantes de pago, cifra excepcional para una muestra medieval en el circuito municipal barcelonés, y consolidó a Garbin como gestor cultural capaz de negociar préstamos internacionales de altísimo valor asegurado y de articular contenidos académicos con público general.
Este trabajo enlaza directamente con el proyecto Serenissima: la misma mirada —arte, política e instituciones vistos como un solo tejido veneto‑italiano— es la que estructura hoy este archivo.
Por qué empezamos por él
Serenissima se declara un archivo «no manipulado por monarquías». Esa posición no es retórica: es exactamente la línea que Nereo Garbin ha sostenido durante medio siglo —como objetor, como fundador de la UPV, como divulgador del antifascismo italiano en España y como comisario de exposiciones que han devuelto contexto histórico a piezas que el turismo había convertido en postal. Su biografía es, por eso, el punto de partida natural de este proyecto.
Esta biografía combina fuentes verificables (acta constitutiva de la UPV, 23‑XI‑1987, Vicenza; crónica de Ettore Beggiato en Rivista Etnie; hemeroteca sobre los primeros procesos a objetores venetos en Avvenire y Il Gazzettino, 1971‑1972; archivo Sereno Regis, fondo Segre Bruno) con testimonios directos del propio Garbin y del entorno veneto que estamos incorporando al archivo. Si algún dato requiere corrección documentada, la aceptaremos por escrito y la reflejaremos en esta página. Las fuentes primarias se irán publicando en Fuentes y Biblioteca.
